Abstract
Desde niños hasta adolescentes, desde picturebooks hasta las novelas, se puede leer el cambio profundo ocurrido en el campo editorial multicultural para la infancia y la juventud. Hoy en día el tema de la interculturalidad debe necesariamente unirse a la de la ciudadanía, de la convivencia, de la confrontación. ¿Cómo elige la literatura infantil contarlo? La literatura de calidad para los niños y chicos nos cuenta historias de infancias migrantes, niños que han tenido que dejar su país, sus raíces para salir e ir hacia lo desconocido. Con demasiada frecuencia, el adulto trata de ofrecer a los lectores jóvenes edificantes historias, aumentando la distancia geográfica y cultural en lugar de reducirla. Sólo los autores que escriben ‘sobre los niños para los niños’, sobre los viajes hacia lugares desconocidos narrados a través de la lente de gran alcance que es el ojo de la infancia, ofrecen una literatura auténtica y no estereotipada, tanto para los adultos como para los pequeños.
Historias en las que las identidades no puedan calificarse solamente con la nacionalidad de origen, y por las cuales sea posible dibujar narrativamente las zonas de pertenencia compartidas.