Abstract
La derrota sufrida por la coalición gobernante en Italia en el referéndum sobre la reforma constitucional sobre la judicatura celebrado los días 22 y 23 de marzo de 2026 constituyó un duro golpe para la primera ministra Giorgia Meloni, poniendo fin a su luna de miel con el electorado italiano. En los días previos a la consulta, las encuestas apuntaban a un empate técnico, el cual se deshacía en favor del “sí” en los escenarios con mayor participación. Sin embargo, el resultado rompió los pronósticos. Este desenlace inesperado, con una participación superior a la prevista, pone en cuestión la aparente estabilidad de la coalición gobernante y suscita dudas sobre las perspectivas políticas de Meloni.